diastasis

Este es un problema bastante común, mucho más de lo que pudiéramos imaginar; incluso también en hombres, y va mucho más allá de ser sólo un problema estético. La diástasis es la separación entre dos estructuras óseas, sin que exista fractura o luxación.

La diástasis abdominal al producir la separación de los músculos rectos del abdomen trae como consecuencia un daño en el tejido conectivo que, en condiciones normales, los mantiene unidos entre sí, y a la línea media del cuerpo, la denominada línea alba.

Pero para aclarar un poco mejor el panorama vamos a explicar qué son los rectos abdominales.

Los rectos abdominales son los popularmente conocidos como cuadraditos de chocolate, tenemos 2, la tableta derecha y la izquierda. Las dos “tabletas” se enganchan en la línea media del cuerpo, conocida como línea alba. Esta línea es una estructura fibrosa constituida principalmente por colágeno. Además de engancharse a esta línea, también se ancla en el borde superior del pubis y en la cara anterior de los cartílagos costales de la 5ta a la 7ma costilla y el apéndice xifoide.

Aclarado este punto veamos cómo se produce la diástasis:

La diástasis se produce cuando los músculos rectos del abdomen se separan. Aunque lo habitual es que sea consecuencia del embarazo, cualquier persona puede tenerla. Aumento del volumen del abdomen, hernias umbilicales, problemas digestivos o incontinencia, son algunos riesgos. 

Este es un problema funcional y estético más habitual de lo que en un principio puede parecer. Todos podemos llegar a tener una separación de rectos, independientemente de la edad, de si eres hombre o mujer, de si realizas deporte habitualmente o eres una persona sedentaria.

 

¿Cómo saber si tengo diástasis abdominal?

 

Para realizar un diagnóstico es necesario acudir al especialista (médico o fisioterapeuta). Una exploración manual suele ser suficiente para confirmarlo. No obstante, hay un método eficaz para saber si existe esta lesión -aunque nunca sustituye la evaluación de un experto. 

Consiste en tumbarse boca arriba con las rodillas flexionadas y los pies en el suelo y elevar ligeramente la cabeza haciendo un abdominal con la mano situada en el abdomen. En la posición de elevación se palpa con los dedos el límite entre ambos rectos del abdomen. Si hay una brecha o separación, que suele ser de unos 2 centímetros y medio, y los dedos se hunden, existe diástasis de los rectos del abdomen. Este músculo, dividido en dos partes simétricas, se encuentra en la cara abdominal anterior y va desde las costillas hasta la parte superior del pubis. 

 

¿Cómo cambia el cuerpo al sufrir de Diástasis?

 

Como consecuencia de esta separación de los rectos abdominales, aumenta el volumen del vientre, que adquiere un aspecto flácido. También pueden aparecer hernias umbilicales dado que la pared abdominal no es capaz de mantener las vísceras en su posición. 

 

Por ello, la diástasis va más allá del problema estético. Esta lesión puede provocar la debilidad del suelo pélvico y generar incontinencia urinaria, prolapsos (descenso de un órgano interno a causa de la relajación de los músculos o ligamentos que lo sostienen), molestias en la espalda, dolor pélvico o problemas digestivos como gases, estreñimiento o malas digestiones.

 

Otros factores que pueden producir la diástasis

 

La diástasis no solo se produce durante el embarazo si no también por otros factores como el aumento de peso, el ejercicio abdominal, la práctica de movimientos de flexión repetidos, el estreñimiento, la tos crónica o los vómitos también pueden contribuir a que se desencadene. Esto se debe a que los incrementos excesivos de la presión abdominal pueden dañar la línea alba. 

Los partos largos y complicados también pueden producir diástasis, pero la cesárea no es, necesariamente, una opción para evitarla.

 

¿Qué puedo hacer si tengo diástasis de los rectos?

 

Lo primero que debes de hacer si sospechas que puedes tener diástasis de los rectos es acudir a un profesional que pueda orientarte y valorar correctamente tu abdomen, ya que si la diástasis es anatómica existe el riesgo de hernia abdominal y de que esta hernia se “estrangule”, es decir, de que un asa intestinal salga hacia afuera y quede que no pueda regresar a su sitio con el riesgo que esto entraña.

En el caso de que tu diástasis sea funcional, sin que las estructuras se hayan roto, la técnica más adecuada es la gimnasia abdominal hipopresiva acompañada de un buen plan de fisioterapia. Los ejercicios hipopresivos o gimnasia hipopresiva potenciará tu músculo transverso del abdomen y así dar mayor estabilidad a tu tronco, además de permitir que las estructuras se vayan aproximando a su situación original. La fuerte tracción miofascial que se genera durante el hipopresivo, además de la descongestión pélvica reforzarán la pared abdominal.

 

Si ya has sido diagnosticado con diastasis te recomendamos lo siguiente:

  • Es importante evitar los abdominales tradicionales que muchas mujeres realizan en un intento por reducir el volumen del abdomen. Estos ejercicios perjudican el suelo pélvico y pueden aumentar la separación entre los rectos. 
  • También se debe huir de las posturas de torsión y tener mucha precaución con el pilates y el yoga. Su práctica incorrecta puede empeorar la lesión.
  • levantar peso o realizar cualquier tipo de actividad física intensa que ejercite esta zona.
  • También recomiendan evitar, siempre que sea posible, el estreñimiento, dado que los esfuerzos que se realizan en la evacuación suponen una hipertensión abdominal y pueden aumentar la separación entre los rectos del abdomen.
  • Un nuevo embarazo antes de la recuperación tampoco es buena idea, pero para cuando este se produzca, existen ejercicios que previenen la diástasis.
  • aconsejan “contraer el transverso abdominal, meter ombligo: el bebé estará encantado con el masaje y el movimiento y la mamá estará trabajando los músculos abdominales”.
  • Los abdominales hipopresivos son efectivos para recuperar la musculatura abdominal tras el parto, aunque existen métodos más específicos para corregir la diástasis. Además, es recomendable tonificar el músculo transverso del abdomen para recuperar la funcionalidad abdominal.

 

Existen diversos programas de recuperación cuyo objetivo es tratar de restituir el abdomen y prevenir lesiones. No obstante, el éxito dependerá de la situación de cada persona, influyendo factores como la distancia de separación entre los rectos abdominales. El objetivo de estos consiste en la mejora del suelo pélvico y el aumento de la fuerza del abdomen y la zona lumbar.

 

¿Y qué tiene que ver la diástasis de rectos con el suelo pélvico?

 

La gestación, tiene una influencia importante sobre el suelo pélvico, el mismo no actúa de forma aislada en nuestro cuerpo sino que necesita la ayuda de algunos colegas de profesión: el diafragma, la columna lumbar y… la pared abdominal. Es necesario que todos estos elementos actúen de manera armónica, ya que el fallo en alguno de ellos repercutirá inevitablemente en el resto.

 

Hablemo un poco de los principales síntomas de diástasis abdominal

 

la diástasis no es sólo un problema estético caracterizado por un vientre de aspecto flácido y descolgado, del que incluso «salen bultos en el abdomen» cuando realizas un esfuerzo (la pared abdominal no es capaz de contener las vísceras y éstas protruyen hacia el exterior creando un abultamiento).

La diástasis es también un problema funcional, puesto que existe una importante relación entre la diástasis y las disfunciones del suelo pélvico, como la incontinencia urinaria, los prolapsos y el dolor pélvico.

Pero no sólo eso, ya que la diástasis también se relaciona con…

  • Una mala estabilización del centro corporal, del core, lo que repercute directamente en el mantenimiento de la postura.
  • Dolores de espalda.
  • Problemas digestivos: malas digestiones, gases, estreñimiento.
  • Posibilidad de herniación de las vísceras abdominales.

 

¿Cómo solucionar la diástasis abdominal?

 

La diástasis de rectos se puede mejorar, pero la recuperación completa, la vuelta a la posición y aspecto iniciales es muy difícil de lograr. El éxito del tratamiento dependerá en gran medida de la distancia de separación, en anchura y profundidad, que se haya producido entre tus músculos.

Además de ponerte en manos de un profesional, que evalúe tu diástasis y diseñe un plan de tratamiento especialmente adaptado a tus necesidades, puedes poner en práctica estas recomendaciones que te ayudarán a revertir o, por lo menos, no aumentar la separación de tus rectos abdominales. A continuación, te presentamos dos ejercicios de gimnasia abdominal hipopresiva sencillos que puedes practicar en casa:

Venus 

De pie, con los pies paralelos separados a la altura de las  caderas y con las rodillas semiflexionadas, debemos hacer un estiramiento axial de la columna vertebral, como si quisiéramos crecer y marcando el doble mentón estirando de la parte posterior de nuestra cabeza hacia arriba. Nos interesa adelantar el eje de gravedad, así que nos inclinamos ligeramente hacia delante de tal manera que notaremos el peso de nuestro cuerpo sobre la parte anterior de nuestros pies.

Los hombros van a colocarse en ligera rotación interna, con las manos mirando hacia atrás y los codos extendidos, para activar la cintura escapular vamos a tirar de nuestros brazo hacia abajo y de los hombros hacia afuera, como si quisiéramos separarlos.

Después de exhalar vamos a realizar una apnea espiratoria y apertura costal, al principio mantendremos la respiración durante menos tiempo, pero nuestro objetivo tiene que ser llegar a aguantar la apnea durante 25 segundos y hacer tres repeticiones en la misma posición.

Hestia

Debemos colocarnos sentados con las piernas cruzadas (lo que llamamos posición de indio) con la espalda recta, si nos cuesta mucho al principio podemos apoyarnos en la pared, que va a aportarnos mucha información de nuestra posición y debemos de mantener los parámetros básicos de la gimnasia abdominal hipopresiva: estiramiento de la columna vertebral, doble mentón, activación de la cintura escapular, separando los hombros, e inclinación suave del eje de gravedad hacia delante.​

Pondremos los hombros en rotación interna, con los codos y las muñecas flexionados 90º aproximadamente y las manos apoyadas sobre los muslos, con los dedos extendidos, en esta posición vamos a hacer la apnea con apertura costa, e intentaremos mantenerla también hasta los 25 segundos, hay que hacer tres repeticiones de este ejercicio.

Con estos ejercicios vamos a conseguir el correcto trabajo del músculo transverso abdominal mejorando el trabajo y competencia del abdomen y disminuyendo la diástasis abdominal funcional.

 

Por El Equipo de Redacción de Agendapro en abril 27, 2020

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