radiofrecuencia

La radiofrecuencia se ha utilizado durante muchos años como una poderosa herramienta de diagnóstico y tratamiento en procedimientos como la resonancia magnética, la diatermia quirúrgica, las intervenciones cardiacas de ablación y la ablación de tumores o metástasis. Como tratamiento estético, ha madurado en las últimas dos décadas, ampliando la gama de tratamientos no quirúrgicos seguros y efectivos disponibles para los profesionales.

La radiofrecuencia es un tratamiento muy popular en los centros de estética, porque produce un efecto de lifting en la piel, entre muchas otras ventajas.

¿Qué es la radiofrecuencia?

La radiofrecuencia es un tipo de energía que se mide en "frecuencia" o longitudes de onda por segundo. Todos los tipos de energía, desde las ondas de sonido que emite tu iPod hasta la luz solar, el calor que emana de tu cuerpo y los rayos gamma altamente radiactivos, se clasifican según su frecuencia en el "espectro electromagnético".

La radiofrecuencia (RF) es una categoría en este espectro, e incluye una gran cantidad de tipos de energía comunes que usamos todos los días: señales WiFi, ondas de radio y TV, y hornos de microondas. 

La radiofrecuencia en estética se basa en un principio simple: la emisión de ondas electromagnéticas de RF que penetrarán en las diferentes capas de la piel (normalmente a una profundidad de 5 a 15 mm) según la densidad y la conductividad del tejido y generarán calor. 

El calentamiento de la zona seleccionada provocará instintivamente una reacción protectora del tejido de la piel, es decir, la formación de colágeno de mejor calidad para tensar los tejidos y reafirmar la piel. 

Aplicada en la cara, la frecuencia de radio ayudará a combatir las arrugas y suavizarlas.

Cuando la radiofrecuencia se emplea sobre grasa localizada causa la descomposición de las células de grasa y la reorganización del tejido, remodelando el cuerpo.

Por tanto, los tratamientos de radiofrecuencia estarían indicados para:

  • Finas líneas de expresión.
  • Flacidez.
  • Alisar arrugar y líneas alrededor de los ojos, de la boca y la frente.
  • Definir contornos en la línea de la mandíbula y bajo el mentón.
  • Reafirmar la piel flácida bajo el mentón.
  • Adiposidad localizada.

Beneficios de la radiofrecuencia 

Es es una técnica segura cuando está bien dosificada, tiene la ventaja de que no requiere tiempo de recuperación, además de ser económica, lo que la hace particularmente popular entre los clientes femeninos y masculinos, interesados ​​en resultados rápidos e indoloros.

Tipos de radiofrecuencia 

  • Radiofrecuencia monopolar

En los dispositivos de radiofrecuencia monopolar, los polos se ubican bastante separados entre sí, por lo general, el “polo inactivo” (o plataforma de conexión a tierra) se coloca en la parte posterior del cuerpo, mientras que el “polo activo” (que es el aplicador utilizado en la zona a tratar) se utiliza sobre la zona objetivo. Como resultado, la corriente no tiene otra opción más que atravesar todas las capas de la piel y viajar a través del cuerpo hacia el otro polo, y salir de allí.

Es ideal para el tratamiento de la flacidez, celulitis y adiposidad localizada.

El calor que se genera en los tejidos es heterogéneo, por lo tanto se trabaja en zonas localizadas por un tiempo determinado.

En el caso de tratamientos faciales debe aplicarse en pequeñas zonas durante 5 minutos (por ejemplo: frente, pómulos y mandíbula). Para los tratamientos corporales, se recomienda trabajar en zonas delimitadas de 10 x 10 cm, durante aproximadamente 10 minutos, en sesiones semanales.  

  • Radiofrecuencia bipolar resistiva

La radiofrecuencia bipolar utiliza electrodos simétricos que pueden controlar la distribución de energía entre los dos polos y, más específicamente, confinarla a las estructuras dérmicas cuando sea apropiado. 

Esta energía trae como consecuencia no sólo un incremento de la temperatura, sino también un mayor campo de acción, por lo que no es necesario trabajar áreas delimitadas sino que se puede abarcar zonas mayores.

En tratamientos faciales, la aplicación será en todo el rostro durante un tiempo total de 8 minutos, aproximadamente. Las sesiones pueden realizarse cada 10 días.

En los tratamientos corporales, podemos realizar la aplicación durante 10 minutos en un sector en particular (por ejemplo: muslos, glúteos o abdomen).

  • Radiofrecuencia multipolar

Es un equipo que trabaja con tres o más polos. Estos sistemas utilizan electrodos bipolares que cambian entre pares activos y pares inactivos.

Aquí las polaridades rotan en el cabezal generando una gran energía. La velocidad de rotación puede programarla el profesional según su criterio (a mayor velocidad de rotación, mayor energía), por lo que el calentamiento del tejido será mucho más homogéneo y tendrá un mayor campo de acción.

Es ideal para pieles envejecidas con gran falta de elasticidad ya que logra un efecto lifting, pudiendo el paciente reincorporarse a sus actividades diarias con normalidad, una vez finalizada la sesión.

Los tratamientos pueden realizarse durante 10 minutos, con una frecuencia de 15 días entre una sesión y otra. 

Cada tipo de radiofrecuencia trabaja de diferentes maneras logrando diferentes efectos que se adaptan a las necesidades de cada persona.

Con una población que está envejeciendo y una creciente demanda de dispositivos de rejuvenecimiento eficientes e indoloros, es un requisito que tu centro estético disponga de un sistema de radiofrecuencia, no solo para aumentar tu base de clientes y tus ingresos, sino para generar lealtad. 

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Por El Equipo de Redacción de Agendapro en septiembre 6, 2019

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