Lavado de cabello

Una de las experiencias gratificante que se llevan los clientes de los centros estéticos, es la forma en cómo le realizan el lavado de cabello. Aunque para los profesionales del área y para nosotros mismos, esta tarea parece muy sencilla, a la hora de realizarla se comenten muchos errores que suelen terminar en el daño del cuero cabelludo.

Primero hay que diferenciar que no todos los cueros cabelludos son iguales, por lo tanto las técnicas de lavado y el tratamiento no pueden ser los mismos. Y si efectúas de forma correcta el lavado de los distintos tipos de cabellera podrás notar una gran diferencia en la salud, brillo y consistencia de tu cabello.

 

Tipos de cabello

 

Normal: El cabello normal tiene un buen brillo, tiene elasticidad, es manejable y sedoso.

 

Seco: Con el paso del tiempo, los agentes químicos y el clima, el cabello comienza a perder su brillo natural y se tiende a quebrar con mucha facilidad. También se vuelve áspero, y si no se lava con mucha frecuencia se puede partir y lucir desagradable.

 

Graso: Este tipo de cabello parece muy brillante, pero es por su exceso de grasa. Los hombres y mujeres que tienen este problema, ven como su cabello se ensucia con mucha facilidad, por lo tanto el lavado se vuelve una práctica imprescindible.

 

Rizado: Es seco y necesita mucha hidratación.

 

Lacio fino: Siempre está necesitado de volumen y el acondicionador se debe usar limitadamente.

 

Lacio grueso: Suele esponjarse con facilidad y se recomienda usar mucho acondicionador para que no se infle.

 

Delgado: El lavado se debe hacer con mucho cuidado porque el cabello es muy fino. Se recomienda no usar acondicionador, así como no abusar de las ceras y el gel.

Con esto de base al momento de lavar el cabello, el estilista podrá brindar un mejor servicio a los clientes.

Y si realizas el lavado tú mismo(a) ya no sufrirás ningún tipo de daño que perjudique más adelante una de las partes más importantes de la cabeza.

Qué se debe hacer en cada paso para el lavado

Lo primero que se debe tomar en cuenta es que el cabello debe estar completamente mojado antes de aplicar el champú o acondicionador hidratante. Y el agua debe estar tibia en la primera parte del proceso, esto es indispensable.

1. Enjuagar bien el cabello con agua tibia:

Como ya hemos dicho, el uso del agua tibia es de gran relevancia. Porque de esa forma ayuda a abrir las cutículas del cabello.

 

Una vez que el cabello esté completamente mojado con agua tibia, comenzará a soltar la suciedad acumulada. Asimismo, ayudará a que el cuero cabelludo absorba con más facilidad los aceites del acondicionador.

 

Los resultado de hacer perfectamente este paso se verán en la contextura del cabello, que estará más manejable al momento de peinar.

2. Acondicionar el cabello antes de aplicarle el champú si tienes el cabello largo:

El segundo paso a seguir es para aquellas mujeres u hombres que tiene su cabello largo y seco. Sus puntas van a necesitar más acondicionamiento para mantenerse fuertes.

Se debe aplicar una pequeña cantidad de acondicionador en las palmas de las manos y masajear suavemente las puntas del cabello por unos cinco minutos. Esta técnica es para proteger las puntas del quiebre y para que tengan más brillo.

Después que pase el tiempo estipulado, saca el acondicionador nuevamente con agua tibia.

En caso de tener el cabello corto, este paso se realiza luego de colocar el champú.

3. Masajear suavemente el champú en las raíces del cabello

Después de poner el acondicionador, viene el uso del champú. Si tienes el cabello corto o mediano, la aplicación no debe ser exagerada. En caso contrario, se debe colocar más o menos lo que sostendría la mano.

Este líquido se debe frotar entre las palmas de las manos de quien realiza el procedimiento, y luego aplicarlo suavemente en las raíces del cabello, masajeando con suavidad y no frotarlo, a medida que se avanza.

Es importante que la nuca quede bien lavada con el champú.

Tips para masajear las raíces del cabello:  

Esta parte del proceso se debe hacer con mucha delicadeza.

El cabello no se debe restregar con movimientos circulares bruscos.

Se debe evitar dañar o romper las cutículas del cabello.

El champú no se debe colocar en las puntas si tienes el cabello muy largo.

Se necesitará más champú en las raíces, porque ahí es donde está la mayor parte del aceite.

En el caso de tener acumulación de grasa, el cabello se puede lavar con un champú purificante o aplicarse dos veces hasta lograr la eliminación de esta.

4. Hay que ser amable:

Puede parecer algo innecesario, pero es fundamental recordar que la fricción puede dañar el cabello de forma permanente, lo que te puede causar friz y quiebre. Por eso, una de las técnicas del lavado del cabello muy valiosa hoy en día, es realizarlo gentilmente.

Con las puntas, como ya hemos dicho hay que evitar a toda costa frotarlas o hacer cualquier movimiento que pueda dañarlas.

5. Enjuagar el cabello con agua fría

Esta vez necesitaremos el agua fría para enjuagar el cabello hasta que esté libre de todo el champú.

Para el cabello  corto, se puede usar los dedos para eliminar el agua. Y para el largo hay que exprimirlo con cuidado en la sección media y las puntas.

El agua fría logra cerrar las cutículas para que el cabello tenga más brillo.

6. Evitar frotarlo con una toalla:

Es necesario saber que el cabello mojado es muy sensible y se debe evitar frotarlo con una toalla, en lugar de ello hay que presionarlo. La toalla absorberá el exceso de agua sin dañar el cabello  durante el proceso.

 

Acto seguido, se prosigue a peinar y desenredar el cabello mojado o húmedo con mucha suavidad. De otro modo se dañará el cabello recién lavado.

 

Para conseguir los mejores resultados con el champú, los profesionales recomiendan lavar cada dos o tres días el cabello durante la semana, para lograr flexibilidad y un brillo sedoso. No obstante, para los chicos y chicas que tiene el cabello rizado, la frecuencia debe ser menos.

 

Cabe destacar, que lavar en exceso el cabello muy seguido puede producir graves daños, como  la desaparición del aceite natural que el pelo produce.

¿Por qué es importante aplicar un método de lavado?

Por último, aplicar el procedimiento correcto del lavado del pelo, no solo pasa por mantener un buen aspecto personal al tener el cabello limpio y peinado. También, tiene mucho que ver con la salud de nuestro cuerpo.

Estas técnicas logran activar la circulación sanguínea mediante el masaje del cuero cabelludo, ya que las glándulas sebáceas se encuentran en la mayor parte de la piel, pero son más numerosas en el cuero cabelludo y cara.

Además, esta  estimulación que se produce tras el lavado del cabello favorece la circulación y te sentirás muy saludable y con energía de realizar tus tareas diarias.

Por Matías Ulloa en noviembre 29, 2019

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