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Tipos de motivación laboral

Tipos de motivación laboral

Tener empleados felices es tan importante como mantener a tus consumidores contentos. Hace falta recordar que un negocio se construye sobre la base de tres factores fundamentales; consumidores, buen servicio y empleados dispuestos a trabajar por la empresa. Si estás buscando consejos sobre cómo motivar a tus trabajadores o quieres aplicar nuevas técnicas dentro de tu negocio, este es el artículo para ti. 

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Los encargados de estudiar la motivación laboral dentro de tu empresa deberían ser el departamento de recursos humanos. Parte de sus responsabilidades es proponer nuevas maneras de motivar al personal y estudiar la respuesta de tus trabajadores ante las estrategias. Si aún no cuentas con un gerente de talento humano te explicaremos los tipos de motivación laboral y cómo implementarlos. 

Motivación interna 

Tal como dice el nombre este tipo de motivación nace dentro del trabajador. Está asociada a la satisfacción que siente el empleado a la hora de cumplir con sus responsabilidades. A todos nos gusta sentir que somos buenos en nuestro trabajo, esa es la motivación interna. Esas ganas de realizar con éxito nuestras labores. 

Algo que puede impulsar este tipo de motivación es el reconocimiento del buen trabajo. Es importante que los encargados de cada área le digan a los empleados cuando hacen un buen trabajo o cuando superan las expectativas. Esto aumentará las ganas del trabajador de seguir dando lo mejor de sí mismo y como consecuencia, aumentará la productividad. 

Otro factor que hay que considerar es la actitud del individuo ante sus responsabilidades. Los empleados tendrán una actitud más positiva ante aquellas actividades que hacen bien, por ello en caso que sepas que a alguien le está costando una de sus tareas debes dirigirlo y aconsejarlo. De esta manera, a medida que vaya mejorando, tendrá una experiencia más positiva y más motivación. 

Motivación externa

Es la contraparte de la motivación interna. Esta refiere a todos los estímulos externos, fuera del control del empleado, que lo impulsan a hacer un buen trabajo. Los factores externos incluyen cosas como: Remuneración, beneficios extra, clima organizacional, flexibilidad, etc. 

Este tipo de motivación es más fácil de impulsar ya que puedes preguntarle directamente a los empleados qué los haría sentir mejor dentro de la empresa. Tomar en cuenta la opinión de los trabajadores es fundamental, de lo contrario podrás proponer estrategias que verdaderamente no responden a las necesidades de estos individuos. 

Pequeños detalles como regalos de navidad o celebraciones de cumpleaños en la empresa son cosas que hacen la diferencia en el clima organizacional y motivan a los empleados a seguir trabajando por la empresa.

Motivación trascendente 

Es una especie de combinación entre las dos motivaciones expuestas y se basa en la satisfacción causada por el reconocimiento de personas fuera de la empresa. Un ejemplo de esto puede ser cuando un cliente te felicita por el desempeño en un proyecto, o quizás la satisfacción que puede causarte ver los resultados de tu trabajo.

Una forma de transmitir eso a tus empleados es hacerles llegar los comentarios de terceros sobre su trabajo. Otra manera es poner sus logros en algo tangible, de esta manera podrán ver el impacto que tiene su labor en la comunidad o en sus clientes. 

La motivación es fundamental para el desempeño adecuado de tu empresa. Si tienes empleados que no se sienten apasionados por su trabajo tendrás peores resultados que cuando tienes un equipo comprometido que cree en lo que hace. Es por ello que tener un departamento que se encargue de pensar en estrategias de motivación y sepa manejar las expectativas de los empleados es importante en el desarrollo de un negocio. 

Puedes considerar que esto no aplica dentro de empresas pequeñas pero es todo lo contrario. Debes tener, desde un inicio, un equipo lo suficientemente motivado que pueda afrontar la carga de trabajo que conlleva un negocio pequeño y que además este dispuesto a crecer con la empresa.

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