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Juramento de confidencialidad de los médicos

Para asegurar el mejor tratamiento médico debemos ser totalmente honestos con nuestros doctores tratantes. La relación entre doctor y paciente está protegida por su juramento de confidencialidad y por ello podemos estar seguros que cualquier información que les digamos se quedará en la consulta y solamente será utilizada pensando en nuestro bienestar físico o psicológico. 

A continuación, te comentamos un poco más sobre este tema: qué es y para qué sirve un juramento de confidencialidad, los principios del mismo y otras consideraciones importantes:

¿Qué es un juramento de confidencialidad de los médicos? ¿Para qué sirve?

Un juramento de confidencialidad es parte del llamado secreto profesional, es una obligación legal que comparten algunas profesiones en las que los tratantes deben mantener la información de sus clientes en secreto. Dentro de este grupo de profesionales se encuentran los doctores, los psicólogos, los abogados, los periodistas entre otros. 

La finalidad del juramento de confidencialidad es que jamás le retengas información a tu médico tratante. Los datos que proporciones pueden cambiar por completo el diagnóstico o ahorrarle tiempo y dinero al equipo de doctores que están atendiendo tu caso. Tiene su origen en el juramento hipocrático y dice “Todo lo que habré visto u oído durante la cura o fuera de ella en la vida común, lo callaré y lo conservaré siempre como secreto”.

¿Cuáles son los principios del juramento de confidencialidad de los médicos?

Para la aplicación ética del juramento de confidencialidad hay unos principios que se deben tomar en consideración. Estos permiten que tanto el paciente como el médico tratante estén protegidos bajo las especificaciones de su juramento. 

  • Principio de sobriedad: Basa en que los profesionales que traten a un paciente se deben limitar a indagar información que sea relevante al estado de salud del tratante. 

  • Principio de universalidad: Este fundamento expresa que los procedimientos para proteger datos e identidades de pacientes deben ser iguales para todos. Evitando de esta forma que se filtre información sensible por el manejo inadecuado de la misma. 

  • Principio de transparencia: Todos los pacientes tienen derecho a conocer la información que está recogiendo el centro de salud sobre su persona y en qué casos pudiese acceder a ella. 

  • Principio de responsabilidad: Hace énfasis en la responsabilidad de todos los profesionales de salud que entren en contacto con información personal de pacientes para salvaguardar y no divulgar datos de pacientes. 

¿Cuándo se puede  revelar el secreto profesional de un médico?

La confidencialidad entre doctor y paciente se genera por una serie de bases que hoy son entendidas como imperativas dentro del mundo médico. Uno de los preceptos más importantes es la capacidad de los pacientes de tener decisión sobre su vida, se entiende que en caso de no tener control sobre su propia información no tendrán control sobre su vida. Entendiéndose entonces que la privacidad es una de las formas en la que los pacientes pueden tomar decisiones que tengan impacto en su estilo de vida. Esta promesa preexistente de privacidad es la que permite que los pacientes se acerquen a los actores, haciendo que la relación médica exista y se lleve a cabo de la mejor forma. 

Sin embargo, si en algún momento la promesa de privacidad entre doctor y paciente se ve amenazada pudiesen haber consecuencias que afectan la manera en la que las personas interactúan con los médicos. 

Pero como cualquier profesión existen excepciones a la regla y hay momentos en los que se debe incumplir con el juramento de confidencialidad. Si bien, este es un tema que se presta al debate público hay tres momentos en los que los doctores deben ignorar el secreto profesional en búsqueda del bien mayor. 

  • Para evitar el daño a terceros: En caso que un profesional de la salud sepa que alguien está planeando hacerle daño a un tercero se ve en la obligación de avisarle a las autoridades competentes para evitarlo. Existen discusiones al respecto en donde se valora más la relación entre el médico y paciente que el supuesto tercero. Sin embargo, hay que estudiar las circunstancias en las que se está produciendo el hecho y analizar el daño que pudiese sufrir una persona contra la relación del médico. 

  • Por mandato legal: En estas situaciones los doctores tratantes no tienen opción ya que por imperativo jurídico deben dar testimonio del estado de salud de algún paciente. Es fundamental, que al estar en este caso, la información que sea proporcionada sea únicamente la necesaria para llevar a cabo el procedimiento legal. 

  • Para evitar daño al paciente: Si el médico sospecha que un paciente puede ser un peligro para sí mismo debe avisarle a las autoridades pertinentes. Este caso se extiende a personas con desbalances psicológicos que le impidan tener un estado completo de autonomía y niños. 

Estos son los tres casos en los que los doctores pueden y deben considerar vulnerar su secreto profesional. Si algún profesional de la salud difunde información personal sobre sus pacientes fuera de estos tres escenarios él mismo podrá ser sometido a consecuencias legales e incluso, según la gravedad, perder las credenciales que le permiten practicar medicina.

Lo más importante entre la relación doctor-paciente es que haya una atmósfera de confianza y comprensión en donde no se oculte información que pueda ser trascendental para el diagnóstico o tratamiento del mismo. Ser sincero con tus doctores puede ahorrarte mucho tiempo en centros de salud y evitar exámenes innecesarios. Además, sabiendo que la información que intercambian es confidencial no habría motivos para mentirle a una persona cuyo trabajo es tomar las mejores decisiones posibles para asegurar tu bienestar. 

¿Y tú qué opinas? ¡Déjanos aquí tus comentarios!