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¿Qué es la celulitis?

Desde hace años, la celulitis o “piel de naranja” -como es conocida popularmente- es uno de los principales problemas estéticos que aqueja a las mujeres. En ese sentido, uno de los principales servicios solicitados en centros de estética es aquel que ayude a combatir los indeseados efectos físicos de la celulitis.

No obstante, antes de adentrarnos en los posibles tratamientos para este problema, debemos entender en primer lugar que la celulitis consiste en la alteración cosmética de la piel a causa de la acumulación de tejido adiposo, es decir, de grasa, en ciertas áreas del cuerpo como muslos, caderas y glúteos. Sin embargo, la celulitis también puede localizarse en otras áreas del cuerpo como la parte baja del abdomen, parte interior de los brazos e, incluso, en los senos y en la espalda. Todo dependerá de cada organismo y del tipo de celulitis del que se trate.

A pesar de que este problema de la piel afecta tanto a mujeres como a hombres, es cierto que es más común que las mujeres padezcan de esta alteración, pues el cuerpo femenino tiene mayores depósitos de grasa y, por tanto, tienen una mayor tendencia a desarrollarla. De acuerdo a algunos datos, se estima que 9 de cada 10 mujeres padece de celulitis en algún momento de sus vidas. Asimismo, se calcula que entre el 85%  y el 98% de las mujeres luego de la pubertad sufren de algún grado de celulitis. 

Por otro lado, algunos datos reflejan que alrededor del 10% de los hombres puede sufrir de este problema. En el caso masculino, la celulitis se presenta por la deficiencia de andrógenos ocasionada por diversas causas como el hipogonadismo, consecuencias del tratamiento contra el cáncer  de próstata, la castración, entre otras posibles.

Un centro de estética debe ser un espacio donde se comunique tranquilidad, quietud y belleza, además de exclusividad, lujo y calidad, todas estas características sensoriales pueden crearse a través del diseño y la decoración. 

El espacio ideal para un construir un centro estético es sin duda un ambiente rodeado de naturaleza, en el campo o con muchos jardines, pero si no es posible acceder a uno de estos lugares es vital disponer de un espacio interno para hacer un jardín oriental, cuyo diseño casusa esa sensación de paz y tranquilidad. 

Principales causas de la celulitis

Los desajustes o desbalances a nivel hormonal son los principales causantes de la celulitis. Algunas hormonas como el estrógeno, la noradrenalina, la insulina y las hormonas tiroideas tienen un papel protagónico en la producción de celulitis. Como es bien sabido, las hormonas regulan la mayor parte de los procesos de nuestro cuerpo, por lo que un desajuste ocasiona distintos efectos en nuestro cuerpo y pueden afectar la eficiente oxidación de grasa como fuente de energía.

La reducción de estrógenos, por ejemplo, así como la alteración de la tiroides, pueden afectar la circulación de oxígeno en determinadas áreas de nuestro organismo, por lo que produce menos colágeno y, por tanto, contribuye a la flacidez, cuya aparición da pie a la celulitis. Por otro lado, si los niveles de estrógeno de nuestro cuerpo disminuyen, aumentarán las células de grasa. Así, se va creando un aumento en los depósitos de grasa que se hacen visibles a través de la piel y  veremos con la textura particular que caracteriza a la piel de naranja.

No obstante, además de los descontroles hormonales, la edad también influye en la aparición de celulitis. Con el pasar de los años la piel pierde elasticidad y somos propensos a perder masa muscular, por lo que nuestra piel se vuelve más flácida y, por consiguiente, favorece la aparición de la celulitis.

Asimismo, la genética juega un papel importante en la aparición de esta alteración dérmica. De acuerdo a algunos estudios, se estima que nuestros genes pueden determinar cómo se distribuyen los depósitos de grasa bajo nuestra piel. En ese sentido, la genética puede propiciar que se acumule mayor cantidad de grasa en ciertas áreas del cuerpo, dando lugar a la aparición de celulitis.

En definitiva, la celulitis es una modificación de nuestro tejido dérmico ocasionado por la acumulación de grasa, líquido y toxinas que el cuerpo no puede eliminar por sí solo; por tanto, la celulitis puede “atacarse” si ayudamos a nuestro cuerpo a deshacerse de estas células grasas. Sin embargo, el tratamiento o forma variará de acuerdo a cada caso y  según el tipo de celulitis a atacar.

¿Cuáles son los tipos de celulitis?

En ese sentido, antes de emplear cualquier tratamiento para reducir o combatir la celulitis, debemos entender que el cuerpo humano necesita un porcentaje de grasa mínimo para funcionar de forma adecuada. 

El cuerpo humano se compone  de dos tipos de grasa: la grasa parda y la grasa blanca. La primera de ellas es el que tienen las personas que se encuentran en su peso. Por otro lado, la grasa blanca es aquella que acumula la energía que nuestro cuerpo no utiliza, es decir, es nuestra reserva de energía y la principal responsable de la celulitis. Recordemos que al tener un excedente energético (por exceso de calorías en la dieta, en líneas generales), este excedente se acumulará en nuestro organismo en forma de grasa.

Sin embargo, la celulitis puede afectar a personas con o sin sobrepeso, pues, como te indicamos en el punto anterior, obedece principalmente a desajustes hormonales así como a posibles factores genéticos y otras causas que no estén directamente relacionadas con el sobrepeso. No obstante, sí es un hecho que aquellas personas con sobrepeso tienen una mayor tendencia a desarrollar tanto celulitis como otros problemas cutáneos y de salud en general debido al exceso de grasa corporal. 

En suma, si bien la celulitis es un tipo de grasa que se acumula en el cuerpo por la suma de diversos factores, su tratamiento dependerá de acuerdo a su tipo. A continuación te explicamos cuáles son los tres tipos de celulitis que existen:

Celulitis Dura

Este tipo de celulitis es más común en personas jóvenes y está relacionada con desajustes a nivel hormonal. 

La celulitis dura es conocida por sus consistencia compacta. Se localiza en áreas como los muslos, las caderas y los glúteos, y puede aparecer incluso cuando la persona practique actividad física con regularidad y lleve una dieta equilibrada. Se diferencia de otros tipos de celulitis porque el aspecto de piel de naranja aparece al pellizcar la piel en alguna de las áreas afectadas.

Celulitis Blanda

En el caso de la celulitis blanda, esta se observa a simple vista y puede ubicarse en áreas como los muslos, parte interna de los brazos, abdomen e, incluso, en la espalda. 

Este tipo de celulitis está asociada a factores genéticos y aparece, generalmente, luego de los 35 años. La celulitis blanda suele estar acompañada de várices y edemas y puede agravarse con una vida sedentaria. 

Celulitis Edematosa

La celulitis edematosa suele aparecer durante la pubertad y se diferencia por su tacto un tanto más suave. Sin embargo, este tipo de celulitis puede implicar dolor, dificultad para moverse y pesadez en las piernas. Es causada principalmente por la retención de líquidos en los miembros inferiores. 

Una vez conocidos los tipos de celulitis, a continuación  te explicaremos sobre algunos tratamientos para combatirla y evitarla:

Tratamientos para eliminar la celulitis

Como te hemos indicado, la celulitis es uno de los problemas más comunes en las mujeres y una de sus principales quejas a nivel estético y de imagen corporal. En ese sentido, uno de los principales tratamientos solicitados en todo centro de estética integral está asociado a la eliminación de grasa localizada, generalmente en áreas afectadas por celulitis.

Además de la recomendación general de llevar un estilo de vida saludable (dieta equilibrada y practicar actividad física con regularidad), existen diversos tratamientos que se utilizan para eliminar la grasa de forma localizada y, así, atacar la celulitis. Estos tratamientos pueden ser invasivos o no invasivos, y dependerán no solo del tipo de celulitis que desee atacarse sino también de las condiciones de salud de cada persona así como de la cantidad de grasa a eliminar. 

La diferencia entre los tratamientos invasivos o no invasivos dependerá de la magnitud del problema y de la condición de cada persona. Sin embargo, ambos han demostrado su efectividad para atacar la grasa localizada. Es importante que se acuda a un centro de estética profesional para que se indique el procedimiento más adecuado de acuerdo a las necesidades de la persona y, así, recomendar el mejor tratamiento según su condición.

A continuación, te explicamos algunos de estos tratamientos de acuerdo a su clasificación:

-Tratamientos invasivos

Los tratamientos invasivos con aquellos en los que se utilizan agujas para penetrar la piel y el tejido subcutáneo. Si bien puede implicar cortes en la piel o cirugía, existen tratamientos conocidos como “mínimamente invasivos” que consisten en inyecciones u otra aplicación de sustancias en la piel sin necesidad de cirugía. Por supuesto, el tratamiento invasivo por excelencia es la cirugía, cuyo procedimiento más popular para la eliminación de grasa es la liposucción.

Sin embargo, actualmente existen otros tratamientos ligeramente invasivos para tratar la celulitis. A continuación, te explicamos lo más populares y utilizados:

Mesoterapia

La mesoterapia consiste en infiltrar productos que contenga extractos de plantas naturales en la capa subcutánea afectada. Este tipo de tratamiento no tiene efectos secundarios y se aplica con la ayuda de agujas muy finas, las cuales penetran la piel y permiten que los nódulos de grasa se descompongan más eficientemente gracias a la acción de los extractos naturales. El medicamento se aplica de forma concentrada.

Dependiendo del grado y del tipo de celulitis de la persona, el número de sesiones necesarias para ver resultados variará. Se estima que para casos leves unas diez sesiones son suficientes; sin embargo, para casos más graves se suelen realizar sesiones  cada 48 horas por varias semanas.

La mesoterapia es recomendable para la celulitis blanda o flácida. En ese caso, se precisan anticelulíticos que contengan ingredientes reafirmantes como algas o la centella asiática. 

Lipoplastia sin cirugía

Este procedimiento consiste en inyectar soluciones con agregados lipolíticos y drenantes, los cuales destruyen nódulos de grasa acumulada. 

Este tratamiento puede aplicarse a cualquier zona del cuerpo, aunque suele ser aplicada en áreas como la entrepierna, papada y brazos. De igual manera, este tratamiento es muy beneficioso porque no causa daños al sistema linfático, venoso y arterial de la persona.

Intralipoterapia

Este es un tipo de tratamiento muy novedoso que se basa en infiltrar el adipocito a eliminar de manera directa con la ayuda de una solución llamada Aqualix, una sustancia que actúa como ácido desoxicólico; así, elimina el exceso de grasa que produce la celulitis. No obstante, este tratamiento requiere de varias inyecciones y aplicaciones para su efectividad. 

Hidrolipoclasia

Este tratamiento también es conocido como un quemador de grasa gracias a sus propiedades.  Básicamente, la hidrolipoclasia se utiliza para reducir la grasa en ciertas áreas del cuerpo y consiste en inyectar una solución salina en el tejido subcutáneo y utilizar posteriormente ultrasonido para destruir la célula de grasa. 

A través de este proceso, se logra producir un estallido en las células grasas, las cuales son luego eliminadas por el cuerpo de forma natural.

-Tratamientos no invasivos

Por otro lado, existen los tratamientos no invasivos, los cuales no penetran la piel ni mucosas. En ese sentido, no hay heridas, sangrado u otros efectos secundarios similares. Este tipo de tratamientos es optado por muchos pacientes y son muy populares últimamente. 

A continuación, te explicamos algunos tratamientos de este tipo:

Hidrolipoclasia o Cavitación

También conocida como cavitación, la hidrolipoclasia es un tratamiento que ha demostrado ser muy efectivo. Se caracteriza por ser indoloro y no requerir intervención quirúrgica. Además, ayuda a mejorar la circulación y la elasticidad en los tejidos.

Este procedimiento consiste en la aplicación directa sobre la piel del área a tratar de ultrasonidos de baja frecuencia, los cuales van a propiciar la transformación de las moléculas de grasa en una sustancia líquida, la cual el organismo eliminará de forma natural posteriormente.  

La hidrolipoclasia es apta tanto para hombres como para mujeres. Incluso, es un tratamiento optado principalmente por aquellas personas que se encuentran en un peso saludable y no es necesario que se sometan a una dieta para adelgazar.

Radiofrecuencia

El tratamiento por radiofrecuencia produce un calentamiento que afecta tanto a la piel como al tejido subcutáneo, el cual favorece el drenaje linfático. De esta manera, permite disminuir los líquidos y toxinas en el que se encuentran las células grasas del tejido que se encuentre afectado por la celulitis. Es un tratamiento muy popular ya que es muy bien tolerado, no es invasivo y, además, provoca una mejora en la circulación, lo que permite una mejora en el metabolismo del tejido graso subcutáneo. En ese sentido, se traduce en una mejora en la apariencia general de la piel.

El tratamiento por radiofrecuencia, además, provoca la formación del nuevo colágeno, de forma que es un tratamiento sumamente efectivo contra la flacidez y, por tanto, contra la celulitis. 

La duración de este tratamiento dependerá dependiendo de la zona a tratar; para aquellas áreas más amplias puede tratarse de sesiones de 45 a 50 minutos, mientras que para zonas más pequeñas pueden realizarse sesiones que duren entre 25 y 30 minutos. El número total de sesiones variará dependiendo de cada persona, aunque  se recomiendan un mínimo de 8 y 12 sesiones. Es importante que el paciente que opte por la radiofrecuencia evite el sol durante las 24 horas siguientes a la sesión.

Celushock

El tratamiento por celushock consiste, como su nombre lo indica, en generar ondas de choque con equipos médicos muy modernos con el propósito de deshacer la grasa en ciertas áreas; este procedimiento simula el efecto de la técnica de litotripsia, la cual se utiliza para eliminar cálculos de los riñones a través del choque. 

El tratamiento por celushock es compatible con otros tratamientos contra la celulitis y es ideal para eliminar los adipocitos localizados en las áreas más profundas de la piel.

- Tratamientos adicionales: auto-masajes

Además de estos tratamientos estéticos, también se recomienda la aplicación de automasajes para evitar y contrarrestar los efectos de la celulitis. En primer lugar, es importante contar con una crema que tenga tanto propiedades reafirmantes como anticelulíticas que contribuyan a evitar la flacidez y, por tanto, a eliminar el aspecto de la piel de naranja.

El truco consiste en aplicar la crema con un buen masaje en las principales áreas: piernas, abdomen y glúteos. 

En el caso de las piernas, se recomienda hacer movimientos largos y ascendentes con algunos pellizcos con la ayuda del dedo índice y del pulgar. Por otro lado, en el área del vientre, se recomienda emplear movimientos circulares en el sentido de las agujas del reloj. De igual forma, en el caso de los glúteos, se recomienda hacer movimientos rotatorios en nalgas y caderas e intercalarlos con golpes ligeros a ritmo rápido. 

Estos masajes favorecen la circulación y el drenaje linfático, por lo que su aplicación regular junto con otros tratamientos y un estilo de vida saludable son armas infalibles contra la celulitis.

- Dieta y otros hábitos saludables recomendados para combatir la celulitis.

A pesar de la multiplicidad de métodos existentes, para prevenir la aparición de celulitis es fundamental que se practiquen hábitos saludables que incluyan una alimentación balanceada así como practicar algún tipo de actividad física de forma regular para evitar la retención de líquidos, mejorar la circulación y, sobre todo, mejorar nuestra salud en general. 

En el caso particular de las dietas, puedes realizar diversas recomendaciones a tus clientes de tu centro estético para combatir y evitar la celulitis. 

Una dieta adecuada para reducir y evitar la celulitis debe ser baja en sal, pues recordemos que el exceso de esta favorece la retención de líquidos. Se recomienda, en ese caso, sustituir la sal por especias naturales para condimentar las comidas. Asimismo, se recomienda evitar al máximo las grasas saturadas y el azúcar, así como controlar el consumo excesivo de carbohidratos, pues estos alimentos tienen un alto aporte energético. Recordemos que, cuando existe una ingesta de calorías mayor al gasto energético, esta se almacena  en forma de grasa y favorece la aparición de celulitis. 

Por otro lado, es recomendable incluir en la dieta diaria algunos “superalimentos” como el té verde, el ajo, el jengibre y la soja, pues favorecen el proceso de descomposición de grasa. Asimismo, el consumo de vitamina C a través de frutas como el kiwi y de frutos del bosque como la frambuesa y la fresa. Estas frutas están llenas de antioxidantes, son bajas en calorías y en azúcar y, además, son altas en vitamina C, esencial para sintetizar la L-carnitina, molécula que transporta los ácidos grasos al interior de las mitocondrias. 

Asimismo, una dieta con un buen consumo de fibra ayuda a ralentizar la absorción de azúcares. Se recomienda incluir alimentos altos en fibra como el apio, los espárragos (que, además, tienen un efecto diurético) y cereales integrales como la avena o el arroz integral. De igual manera, el consumo de agua es fundamental cuando elevamos el consumo de fibra y, a su vez, para evitar la retención de líquidos. 

Por otro lado, se recomienda incluir alimentos ricos en hierro como la espinaca, las legumbres y frutos secos, los cuales contienen hidratos de carbono de lenta absorción y, además, no elevan los niveles de azúcar en la sangre y son utilizados por el cuerpo de forma más eficiente como fuente de energía, evitando su acumulación como grasa. 

Se recomienda, asimismo, evitar el consumo de alcohol, pues este produce deshidratación y aumenta la grasa corporal y, por supuesto, cocinar los alimentos al vapor, al horno o a la plancha, evitando las frituras. 

Otras recomendaciones adicionales para una buena dieta contra la celulitis es la práctica de ejercicio de manera regular y, por supuesto, dormir suficiente, pues la falta de sueño contribuye a la acumulación de grasa tanto en el área abdominal como en otras partes del cuerpo.

- Sobre los quemadores de grasa.

Actualmente, existe una tendencia con respecto a los quemadores de grasa, bien sea naturales o no, para potenciar la pérdida de grasa en ciertas áreas del cuerpo.  Su uso se ha popularizado de forma importante en los últimos años. 

Para el caso de la celulitis, existen ciertos quemadores de grasa que pueden potenciar el efecto de otros tratamientos para combatirla. Sin embargo, es fundamental entender que la combinación entre una dieta equilibrada, actividad física y tratamientos estéticos son la fórmula ideal para  combatir de forma eficiente la celulitis. No obstante, pueden utilizarse algunos quemadores de para potenciar los resultados. 

Los quemadores de grasa, en líneas generales, aceleran la pérdida de grasa corporal en ciertas áreas. Estas sustancias tienen una estructura química muy diferente, aunque su principal característica es su efecto protector sobre nuestro hígado, por lo que aceleran el metabolismo para eliminar las grasas rápidamente del cuerpo. 

Algunos quemadores de grasa no naturales conocidos son la criolipólisis y la hidrolipoclasia. La criolipólisis, por su parte, consigue eliminar hasta en un 45% la grasa de la zona a tratar. Por otro lado, la hidrolipoclasia elimina la grasa localizada sin cirugía, como te explicamos anteriormente en la sección de tratamientos no invansivos. 

 Sin embargo, existen quemadores de grasa naturales, es decir, alimentos que pueden incorporarse a la dieta para favorecer este proceso. Si bien estos nutrientes por sí solos no tienen propiedades quemadoras de grasa, tienen un efecto hormonal en nuestro cuerpo que facilita el proceso de oxidación de grasa si se combinan con actividad física frecuente y, por supuesto, si se ayuda con otros tratamientos estéticos.

Las frutas, por ejemplo, tienen un alto contenido de vitamina C. Como te indicamos en el punto anterior, deben consumirse cantidades importantes esta vitamina para lograr un cuerpo más saludable. De igual manera, el agua y el té verde tienen efectos diuréticos en el cuerpo, por lo que se recomienda su consumo diario para evitar la retención de líquidos que contribuyan a la aparición de la celulitis.

Por otro lado, existen diversos productos comerciales en el mercado que actúan como quemadores de grasa. Sin embargo, debe tenerse cuidado con su uso y evitar consumir aquellos que tengan efectos sobre el sistema nervioso central. A fin de cuentas, lo clave es complementar de forma equilibrada la dieta, la actividad física y apoyarse con algunos tratamientos estéticos y quemadores de grasa preferiblemente naturales para potenciar los resultados deseados.

En suma, tratar la celulitis es uno de los principales requerimientos en todo centro de estética integral. Es importante que, si eres dueño de un negocio de este tipo, te mantengas al tanto en cuanto a los nuevos tratamientos que surjan e incorporarlos a tu oferta de servicios. Asimismo, recuerda que puedes informar a tus clientes acerca de nuevos tratamientos con el envío de newsletter desde un software personalizado para tu negocio.

De igual forma, asegúrate de brindar la mejor calidad de servicio contando con personal capacitado y, por supuesto, mantente informado sobre este y otros principales problemas estéticos en la actualidad.

Por El Equipo de Redacción de Agendapro en agosto 28, 2019

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