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No cabe duda: el coronavirus cambió al mundo para siempre. Desde mediados del mes de marzo de 2020, la mayoría del mundo se encuentra en cuarentena preventiva en mayor o menor medida de acuerdo a los casos diagnosticados y de acuerdo al nivel de riesgo de cada país. Así, una gran cantidad de personas se han visto obligadas a mantenerse en sus casas y evitar todo tipo de aglomeración pública para evitar el contagio de esta enfermedad. Sin embargo, entre esta crisis sanitaria, una de las principales preocupaciones es cuándo existirá una vacuna para este virus y que, por tanto, el mundo pueda volver a la normalidad.

Conociendo un poco sobre el COVID-19 o coronavirus: qué es, formas de contagio, síntomas.

 

En primer lugar, el COVID-19 (acrónimo de acuerdo a su nombre en inglés, coronavirus disease 2019) o coronavirus, es una enfermedad infecciosa que se detectó por primera vez en el mes de diciembre de 2019 en la ciudad de Wuhan, China. Pese a la controversia en cuanto a su origen y la fecha del primer caso real, lo cierto es que el 31 de diciembre de 2019 el gobierno chino alertó a la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre casos de neumonía diagnosticados en la misma ciudad, todos a causa de un virus desconocido con un común denominador: los afectados presentaban cuadros graves de neumonía. Para el 30 de enero de 2020 la OMS declaró emergencia sanitaria y fue declarada como pandemia el 11 de marzo de 2020. Ya para el 26 de marzo de 2020, existían más de 500 mil casos a nivel mundial: la propagación ya había sucedido en casi todo el mundo y, a partir de mediados de marzo, la mayoría de los territorios afectados empezaron a aplicar medidas de aislamiento.

 

El COVID-19 es, en suma, una enfermedad infecciosa causada por al virus SARS-CoV-2, cuyo origen es desconocido hasta la fecha. La nomenclatura COVID-19 fue determinada por la OMS el 11 de febrero del 2020 con la intención de evitar que la enfermedad hiciera referencia a alguna cultura, industria, comida o animal de manera peyorativa. 

 

A pesar de las investigaciones y de la información disponible, existe cierta confusión en cuanto a los signos y síntomas de esta enfermedad. Si bien es un virus casi desconocido y con muy poca certeza en cuanto a su naturaleza e incluso sus formas de contagio, lo claro es que el contagio de la enfermedad sucede (mayormente) de persona a persona cuando una persona inhala microgotas que pueden liberarse de una persona infectada a través del habla, de la respiración, de la tos o del estornudo. De igual manera, el virus también puede contraerse por el contacto de superficies contaminadas a través de las manos y luego estas tocan membranas mucosas del ser humano. La mayoría de los contagios suceden a partir de pacientes sintomáticos, aunque no se ha descartado la posibilidad de contagio por pacientes asintomáticos o en periodo de incubación, el cual oscila entre 2 y 14 días.

 

Con respecto a los signos y síntomas existe mucha confusión. Este virus es aún casi desconocido y, por tanto, existen pocas certezas en cuanto a su naturaleza. En todo caso, los principales síntomas de una persona infectada incluyen fiebre (en el 87,9% de los casos), tos seca (67,7 % de los casos), fatiga (38,1% de los casos), flema (en un 33,4% de los casos) y dificultad respiratoria (18,6%). En menor medida, le siguen otros síntomas como dolor muscular o dolor en las articulaciones, dolores de garganta o de cabeza, escalofríos, nauseas o vómitos, congestión nasal, diarrea y congestión conjuntival. 

 

Por otro lado, la mayoría de los casos tienen entre 30 y 80 años de edad, y el porcentaje de gravedad se distribuye de la siguiente manera: 80% para casos leves, 15% para casos graves y un 5% para casos muy graves.

 

La vacuna contra el COVID-19: un reto por delante 

 

Una de las principales demandas o preocupaciones de la población mundial es encontrar una vacuna para la enfermedad, pues es un virus sumamente contagioso y puede generar complicaciones graves para quienes sufren la enfermedad. Hasta la fecha, numerosos países han aplicado medidas de confinamiento y aislamiento social que han afectado a casi todo el mundo: eventos deportivos suspendidos, conciertos, así como cambios en las dinámicas de trabajo, de estudio y, en el peor de los casos, pérdidas de empleo y una caída importante del poder adquisitivo de las personas. 

 

En aras de solventar esta situación, la Organización Mundial de la Salud reunió un grupo de expertos para elaborar una investigación cuyos principales objetivos o focos son los siguientes: el origen y la historia del coronavirus y su transmisión, su epidemiología, la caracterización clínica y tratamiento, la prevención y el control de la infección, productos terapéuticos, vacunas y, por supuesto, las consideraciones éticas. En ese sentido, el desarrollo de la vacuna es uno del los principales objetivos de esta investigación.

 

  • Qué son las vacunas y cómo se desarrollan

 

Para entender un poco en qué consiste el desarrollo de una vacuna y cómo estas combaten cierto tipo de enfermedades, debemos entender cómo funcionan. De acuerdo con la OMS, una vacuna es una preparación destinada a generar inmunidad contra una enfermedad estimulando la producción de anticuerpos. Cuando el virus entra por primera vez en el organismo, el cuerpo se tarda en producir anticuerpos que puedan combatirlo. Sin embargo, si el cuerpo reconoce al virus, puede activar rápidamente sus defensas contra el invasor y evitar el desarrollo de la infección. 

 

En ese sentido, las vacunas lo que hacen es darle oportunidad al cuerpo de generar sus propios anticuerpos y defensas contra el virus al que pudieran exponerse en el futuro. Si bien no todas las vacunas funcionan igual ni poseen el mismo nivel de preparación inmunológica, lo cierto es que son un aliado fundamental para evitar la propagación de enfermedades infecciosas. 

 

En todo caso, las investigaciones para la vacuna contra el COVID-19 son un pilar muy importante en la lucha contra esta enfermedad. Sin embargo, esto es un trabajo que toma tiempo. 

 

  • ¿Cuánto tiempo tarda en desarrollarse una vacuna? Etapas para su aplicación y comercialización

 

Una vacuna puede estar lista en un periodo de tiempo entre seis y 22 meses. De igual manera, para la elaboración de la misma se requieren cuatro etapas. 

 

Las primeras dos son las fases de ciencia básica y de ciencia postbásica, en las cuales los científicos evalúan si existe o no una verdadera necesidad de la existencia de la vacuna y establecen su factibilidad para aplicarla a la población en riesgo. La tercera etapa corresponde a la fase de ensayos preclínicos en modelos animales, la cual es fundamental para determinar las características del antígeno inmunizante. A partir de los resultados de esta fase se puede formular junto a otra serie de elementos y, así, proceder a fabricarla y proseguir a la última fase: la de ensayos clínicos. Esta fase a su vez se divide en otras cuatro, hasta su comercialización. Esta etapa incluye aplicación y experimentación en humanos. 

 

  • Los avances: tres vacunas en fase de ensayos clínicos y numerosos experimentos en desarrollo

 

Con respecto al desarrollo de la vacuna contra el coronavirus, de acuerdo a declaraciones del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas de Estados Unidos (NIAID, por sus siglas en inglés), la puesta en práctica de una vacuna contra el virus no estaría lista antes de un año. Sin embargo, existen actualmente tres vacunas que se encuentran en etapa de ensayos y otras 70 en desarrollo, de acuerdo a un informe emitido por la OMS el 13 de abril. De igual manera, la OMS anunció posteriormente a este informe que ha recibido la solicitud de revisión y aprobación de más de 40 pruebas diagnóstico. 

 

En todo caso, las propuestas candidatas para vacunas que se encuentran en fases de desarrollo clínico provienen de investigaciones realizadas por China (con cuatro propuestas), Estados Unidos (con dos propuestas) y Reino Unido (una propuesta), siendo esta última una de las más importantes y con mayores avances en la actualidad. 

 

La vacuna desarrollada por Reino Unido es el resultado de una investigación liderada por la Universidad de Oxford, una de las más universidades con más prestigio a nivel mundial. Los científicos que forman parte de esta investigación crearon el equipo Oxfrod Vaccine Group para tal fin.

 

Esta vacuna incluye alrededor 800 personas para participar en la fase de ensayo clínico. La primera dosis de prueba fue administrada el pasado 23  de abril, y se estima repetir el procedimiento con cada vez más involucrados. El equipo calcula tener al menos un millón de dosis para probar la vacuna para el mes de septiembre de este año.



En cuanto a la inversión, el gobierno británico ha destinado cerca de 23 millones de dólares al equipo de investigación de Oxford. No obstante, la vacuna no estaría lista antes del mes de mayo de 2021. 

 

Otra de las vacunas que se encuentra en fase de ensayo clínico es la propuesta desarrollada por el Instituto Nacionales de Salud de EEUU. Se espera que la siguiente fase de pruebas en torno a esta vacuna comience en junio, luego de que la primera persona recibiera el tratamiento experimental durante el mes de marzo. Esta vacuna cuenta con 45 participantes sanos entre los 18 y 55 años de edad. Por otro lado, se estima que el final de las pruebas para esta vacuna sea para el mes de junio de 2021.

 

Por otro lado, a pesar de que China se encuentra desarrollando cuatro posibles vacunas, solo una de ellas se encuentra en etapas de ensayo clínicos.  Esta vacuna está a cargo de la empresa CanSino Biologics y del Instituto de Biotecnología de Pekín, cuya propuesta consiste en una inyección genéticamente diseñada que se creó en su oportunidad contra el ébola. El final estimado de esta vacuna se estima entre diciembre del 2020 y diciembre del 2022. Este ensayo cuenta con 108 participantes entre los 18 y 60 años de edad, sanos. 

 

  • Otros aportes e investigaciones

 

Además del desarrollo de estas tres propuestas, existen otras importantes que vale la pena destacar. La Universidad de Pittsburgh (EEUU), por su parte, desarrolló anticuerpos en ratonas con una vacuna que pudiera ser candidata. Este hallazgo ocurrió el 2 de abril de 2020. Sin embargo, los investigadores deben conseguir permisos de las autoridades para poder iniciar su fase de ensayo en humanos, lo cual implica tiempo.

 

De igual manera, países como Reino Unido, Alemania, Francia, Holanda y Australia se están ejecutando ensayos clínicos con la vacuna BCG, la cual fue utilizada anteriormente contra la tuberculosis. De acuerdo con investigadores que siguen este camino, el BCG es un tipo de vacuna que puede proteger contra enfermedades que no son necesariamente aquellas para las cuales fueron destinadas en un principio. 

 

Israel y Estados Unidos aprobaron recientemente una vacuna contra el virus desarrollada por Jonathan Gershoni, científico israelí y profesor de la Facultad de Biología Celular y Biotecnología Molecular de la Universidad de Tel Aviv. De acuerdo con Gershoni, la vacuna tiene como intención atacar el motivo de unión al receptor del virus, un punto débil del mismo. Sin embargo, esta vacuna aún debe atravesar las diferentes etapas de desarrollo.

 

Por otro lado, empresas farmacéuticas reconocidas a nivel mundial han hecho algunos avances. Sanofi (Francia) y GlaxoSmithKline (GSK, empresa británica), por ejemplo, se asociaron para desarrollar una vacuna contra el coronavirus. Ambas empresas dicen que pudieran tener un medicamento preventivo para la enfermedad a mediados de 2021. 

 

Pzifer, por su parte, una de las principales empresas de medicamentos a nivel mundial, anunció recientemente sobre diversos avances en cuanto al desarrollo de un posible tratamiento contra el coronavirus así como informó sobre los adelantos en cuanto a una posible vacuna. La empresa estadounidense anunció que, de acuerdo a ensayos preliminares realizados, un compuesto principal y sus análogos pudieran ser inhibidores del virus. De esta manera, Pzifer puede iniciar estudios preclínicos que incluyan un perfil antiviral adicional, así como la inversión de materiales para acelerar esta investigación. 

 

Por otro lado, Pzifer y BioNTech (farmacéutica alemana) llegaron a un acuerdo en el cual acordaron desarrollar conjuntamente una vacuna y planean realizar ensayos en humanos a finales del mes de abril. De finalizar con éxito la etapa de ensayos, ambas empresas asegurarían que la vacuna podría comercializarse en un año. Es importante señalar que todos las investigaciones en torno a la vacuna están siendo coordinadas por la OMS.

 

En suma, si bien el número total de infectados crece cada día y ya alcanza los 2 millones a nivel mundial, los avances con respecto a la vacuna se encuentran encaminados. Sin embargo, es un proceso que no es inmediato. En ese sentido, las medidas preventivas son claves para controlar el virus de alguna manera y poder erradicarlo de ciertas zonas o, al menos, disminuir el número de infectados.

 

Medidas preventivas contra el virus

 

Por último, te comentamos a continuación algunas medidas preventivas que puedes tener en cuenta para evitar el contagio del COVID-19. Como te comentamos, este virus es sumamente contagioso y uno de los grandes riesgos alrededor de él es que muchos de los pacientes se muestran asintomáticos en un principio y, de igual forma, tienen contacto con otras personas o con objetos. A continuación, te explicamos las medidas preventivas que debes seguir: 

 

  • Quédate en casa: es la única manera en la que podemos evitar entrar en contacto con otras personas y contagiarlos o contagiarnos. Si debes salir, asegúrate de usar tapabocas y cubrir tu nariz y boca. De igual manera, debes aplicar el distanciamiento social, el cual implica estar al menos a 2 metros de distancia entre cada persona.
  • Lávate las manos con frecuencia con agua y jabón, durante al menos 20 segundos. También puedes utilizar soluciones alcohólicas. 
  • No te toques los ojos, la nariz y la boca con las manos sucias
  • No tengas contacto con personas que tengan algún signo de afección respiratoria, tales como estornudos o tos
  • No compartas comida o utensilios sin desinfectarlos correctamente. Para desinfectar correctamente los objetos, asegúrate de usar soluciones alcohólicas de al menos 70% y de lavarte muy bien las manos tanto antes como después de la desinfección.
  • Tápate la boca y la nariz con la cara interna del codo o con pañuelos desechables si toses o estornudas. Seguidamente, debes lavarte las manos. 
  • Al llegar a casa en caso de haber salido, es importante lavar la ropa que se tiene puesta y desinfectar todos los objetos que tuvieron contacto con el exterior, tales como celular, llaves, tarjetas, entre otros. Asimismo, debes bañarte muy bien o, en todo caso, desinfectarte con alguna solución alcohólica. 
  • Otro dato importante: los guantes desechables son menos seguros de lo que la gente piensa. Estos guantes no protegen el contagio con la enfermedad e, incluso, pueden incrementar el riesgo, debido a que el virus puede permanecer allí y la persona tocarse la cara u otros objetos. La medida más recomendable es lavarse muy bien las manos con agua y con jabón durante 20 segundos.

 

En suma, todo el mundo se encuentra atravesando por una etapa sin precedentes. Las vacunas se encuentran en desarrollo, pero el mayor cargo de responsabilidad cae sobre nosotros mismos: podemos disminuir el rango de acción y de agresividad de este virus si tomamos las medidas.

Por El Equipo de Redacción de Agendapro en abril 29, 2020

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