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Una voz de alerta ha comenzado a extenderse entre la mayor parte de los economistas e inversores del mundo, especialmente ahora que los casos de contagiados del nuevo coronavirus están aumentando velozmente.

Más allá de ser sólo una emergencia sanitaria,  la epidemia de Covid-19 podría convertirse muy pronto en una verdadera catástrofe económica. Al igual que el coronavirus, la crisis que se avecina también tiene su origen en China, el país más golpeado por el brote.

La rápida propagación del coronavirus, ahora convertido en pandemia, está provocando pánico en los mercados financieros, fuga de capitales, devaluación de las monedas frente al dólar y una creciente amenaza de recesión global. 

Aunque en un principio la situación parecía estar confinada a los países asiáticos, el escenario actual es completamente distinto: el brote está presente en al menos 117 países, ha contagiado a cerca de 123.000 personas y ha dejado más de 4.200 víctimas fatales. 

A la decisión de Italia de poner a todo el país en cuarentena (además de una rápida propagación de la enfermedad en el resto de Europa y Estados Unidos) se suma la salvaje caída de los precios de petróleo y la montaña rusa de las bolsas, haciendo que muchos expertos consideren que una recesión económica global durante el primer semestre de este año sea casi inminente. 

El desplome bursátil se produjo después de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) anunciara que el coronavirus es oficialmente una "pandemia". 

En el día a día, el temor al contagio y las medidas de aislamiento tomadas en algunos países, han golpeado duramente al sector turístico, medio de transporte colectivos, con aerolíneas reportando pérdidas financieras nunca antes vistas, que las han llevado a cerrar rutas aéreas o a operar vuelos tipo "fantasma" casi sin pasajeros. 

Entre las medidas más drásticas, Estados Unidos anunció el miércoles la suspensión de todos los viajes desde Europa hacia su país por 30 días. 

Además, muchas empresas les han pedido a sus empleados que trabajen desde casa, mientras que el cierre de fábricas en China y en otros lugares, han causado problemas en las cadenas globales de producción. 

Estados Unidos suspende la entrada de extranjeros desde 26 países de Europa para evitar la propagación del covid-19. Expertos en materia económica dicen que el gigantesco impacto económico del coronavirus en las líneas aéreas, no tiene precedentes.

Ya son muchas las empresas que se están preparando para informar resultados negativos, y si el crecimiento económico se paraliza (con una baja en las inversiones y personas y familias enteras consumiendo mucho menos) los efectos económicos generados por esta pandemia podrían producir rápidamente un alza en las tasas de desempleo y un estancamiento en los salarios. 

La economía de China será la más afectada. Fue en Wuhan donde comenzó el brote y se fue extendiendo por todo el país. Sin embargo, el resto de Asia en desarrollo y el mundo en general sufrirá también consecuencias. 

Entre ellas, puede producirse una disminución brusca pero temporal en el consumo interno en China y otras economías afectadas por la pandemia. También puede calar en la inversión si afecta en las opiniones sobre la actividad comercial futura.

La caída del turismo y los viajes de negocio ya es una realidad y los efectos sobre la salud, como el aumento de la enfermedad y la mortalidad, son una consecuencia directa. Además, esto provoca cambios en el gasto en atención de la salud. 

RESPUESTA DE LAS ECONOMÍAS AL CORONAVIRUS 

La mayoría de las economías están respondiendo ya que el Covid-19. Muchos gobiernos han movilizado grupos de trabajo multidisciplinarios e interinstitucionales y otros mecanismos de coordinación para garantizar una respuesta armonizada. 

Aunque el impacto inicial de la epidemia del coronavirus sobre la actividad económica se está cebando sobre todo en sectores como el turístico (aerolíneas, agencias de viajes, hoteles...) y en aquellos otros más dependientes de la cadena internacional de suministros (calzado y textil, alta tecnología y artículos del hogar, además de la industria automotriz), la preocupación por los efectos económicos de la pandemia se extiende a lo largo y ancho de todos los sectores y subsectores de la economía española, desde lo macro a lo micro. 

En este contexto, aunque muchos segmentos no han apreciado de momento un impacto significativo en su actividad, gracias en parte a que todavía están recurriendo a inventarios que tenían del año pasado y a que tiempo atrás se produjeron descentralizaciones productivas de China, el escenario podría empeorar drásticamente si la epidemia sigue propagándose y se prolonga.

"Si la situación actual continúa, la cadena de suministros podría romperse a principios de abril", advierte el presidente de Uno, organización que aglutina a empresas como Amazon, DHL, Seur, UPL o Correos Express. En ese escenario, el impacto sería bastante considerable, ya que afectaría al 23% de los pedidos que ya estaban negociados y que no llegarían a España por falta de producción.

Todo ello en un contexto en el que el 9% de las importaciones españolas provienen de China y en el que sectores como el de componentes de automoción cuenta en el país asiático con más de 50 plantas de producción y centros de distribución de empresas españolas. 

Las preocupaciones y pronósticos negativos se reflejan en general en el desempeño de los mercados mundiales. 

Una posible solución para limitar los daños es la intervención pública, que puede variar desde la suspensión o cancelación del pago de impuestos (como ya está sucediendo en las llamadas “áreas rojas” de Italia) hasta intervenciones de apoyo más directas. 

El G7 y sus bancos centrales han reiterado su voluntad de utilizar todas las herramientas a su alcance, incluso medidas fiscales de ser necesarias, para hacer frente a los riesgos ligados a la expansión del COVID-19.

El Banco Mundial anunció este martes un fondo de contingencia de 12.000 millones de dólares para que los países puedan tomar medidas eficaces para hacer frente a la pandemia, mientras la Reserva Federal de Estados Unidos redujo el martes su tasa de interés de referencia a fin de estimular la economía, el primer recorte que ocurre de manera externa a sus reuniones regulares desde la crisis financiera global del 2008. 

CADENAS DE SUMINISTRO EN RIESGO 

“Si una mariposa en Hong Kong bate sus alas, puede provocar una tempestad en Nueva York”. El antiguo proverbio chino puede ser la metáfora perfecta de los efectos globales del estancamiento chino. 

La caída de la producción en China a causa del nuevo coronavirus está empezando a crear grandes vacíos en las cadenas de suministros al resto del mundo y este problema ya es real para muchas empresas, advirtió Control Risks, una consultora con sede en Londres especializada en gestión de riesgos. 

Es un problema que se siente particularmente en la industria automotriz, otro sector que necesita componentes chinos para su producción. “Todos reciben suministros de China. Nadie puede decir que no están involucrados en la epidemia”,  dijo Tu Le, fundador de la consultora China Auto Insight, al diario Financial Times. 

 

 

Por El Equipo de Redacción de Agendapro en marzo 14, 2020

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